lunes, 17 de enero de 2011

GASTRITIS

GASTRITIS

También conocida como dispepsia, la gastritis es una inflamación de la capa interior del estómago. Puede ocurrir repentinamente (aguda) o gradualmente (crónica). Gastritis crónica ocurre en 2 de cada 10,000 personas, mientras que la aguda es más común, y ocurre en 8 de cada 1,000 personas.
La gastritis es una inflamación del revestimiento del estómago. Aunque el revestimiento del estómago es bastante fuerte y puede resistir ácidos fuertes, el beber demasiado alcohol, comer alimentos picantes o fumar puede causar que el revestimiento se inflame y se irrite.
 


LA CIRROSIS

 CIRROSIS
La cirrosis es una afección en la que el hígado se deteriora lentamente y funciona mal debido a una lesión crónica. El tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatricial, bloqueando parcialmente la circulación de la sangre a través del hígado. La cicatrización también deteriora la capacidad del hígado de
  • controlar las infecciones
  • eliminar las bacterias y las toxinas de la sangre
  • procesar los nutrientes, hormonas y medicamentos
  • fabricar las proteínas que regulan la coagulación sanguínea
  • producir bilis para ayudar a absorber grasas, incluido el colesterol, y vitaminas solubles en grasas
Un hígado sano es capaz de regenerar la mayoría de sus propias células cuando se dañan. En la cirrosis en etapa terminal, el hígado no puede sustituir eficazmente las células dañadas. Se necesita un hígado sano para la supervivencia.
TUBERCULOSIS
La tuberculosis es una enfermedad contagiosa. Al igual que el resfriado común, se propaga por el aire. Sólo las personas enfermas de tuberculosis pulmonar pueden transmitir la infección. Cuando tosen, estornudan, escupen o hablan, los sujetos infectados propulsan en el aire los gérmenes de la enfermedad, conocidos como bacilos tuberculosos. Basta con que una persona inhale unos pocos gérmenes para que contraiga la infección.
Si no recibe tratamiento, una persona con tuberculosis activa puede infectar a una media de entre 10 y 15 personas en un año. Sin embargo, los sujetos infectados no desarrollan necesariamente la enfermedad. El sistema inmunitario opone una «muralla» al bacilo tuberculoso, el cual, protegido por una gruesa capa cérea, puede mantenerse latente durante años. En los sujetos infectados cuyo sistema inmunitario se ha debilitado, la probabilidad de la enfermedad es mayor.

viernes, 14 de enero de 2011

LA PAPERA

LA PAPERA

La parotiditis, más conocida como paperas, es una enfermedad viral contagiosa causada por el virus Paramyxovirus. Se transmite de persona a persona a través de las gotas de saliva que se expanden al estornudar.
El virus entra al cuerpo del niño o adulto -siendo la mayor incidencia entre los cinco y catorce años- a través de la boca o vías respiratorias y lo incuba, por un período de 12 a 25 días, hasta que se comienza a manifestar con la inflamación de las glándulas salivales, cambiando la forma de la cara del menor.
El período en que la persona permanece contagiada va desde 6 días antes que aparece el edema glandular hasta 9 días después.
La mayoría de las veces la hinchazón de las glándulas es a ambos lados, pero no aparece simultáneamente. Se estima que de cuatro personas contagiadas, una de ellas presenta hinchazón en un lado de la cara. Esta hinchazón desaparece entre 5 y 7 días después que se presenta.
Actualmente los niños, entre el año y los 18 de meses, reciben una vacuna tresvírica (sarampión, parotiditis, rubéola) contra este virus, como medida de prevención de contagio. Se recomienda la repetición de la vacuna entre los 6 y 11 años. 

LA NEUMONÍA

Neumonía

La neumonía es una inflamación del pulmón, causada generalmente por una infección. Tres causas comunes son bacterias, virus y hongos. También puede contagiarse con neumonía por la inhalación accidental de un líquido o una sustancia química. Las personas con mayor riesgo son las mayores de 65 años o menores de 2 años, o aquellas personas que tienen otros problemas con la salud.
Si padece de neumonía, quizá pudiera tener dificultades para respirar, y tener tos y fiebre. El exámen físico y la historia clínica pueden ser de ayuda para determinar si padece de neumonía. La radiografía del tórax y los análisis de sangre también pueden ser de ayuda para determinar qué mal está padeciendo. El tratamiento depende de la causa de la enfermedad. Si es a causa de las bacterias, los antibióticos podrán serle de ayuda. La neumonía viral puede mejorar con el reposo y bebiendo líquidos.


EL CÁNCER DE MAMA

¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?

El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.
La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.
Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé. Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.

A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.

La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.
El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.



 ¿Qué es?
Tipos de cáncer de mama
¿Cuántas mujeres padecen esta enfermedad?
 El cáncer de mama en el hombre
Estadios del cáncer
Factores de riesgo
Síntomas
Diagnóstico
Tratamiento
Seguimiento
Direcciones de interés

El SIDA y VIH

¿Qué es el SIDA?

Las siglas SIDA significan: Síndrome de inmunodeficiencia adquirida
El SIDA es una afección médica. A una persona se le diagnostica SIDA cuando su sistema inmunológico es demasiado débil para combatir las infecciones.
Desde que el SIDA se identificó por primera vez a comienzos de la década de los ochenta, un número sin precedentes de personas se vieron afectadas por la epidemia mundial de SIDA. Actualmente, se calcula que hay 33,3 millones de personas que viven con VIH/SIDA.